El Matrimonio no es Nuestro Destino Final

Hay un dilema interesante que se le presentó a Jesús en Mateo 22. Su respuesta nunca van a oír durante una boda. Los saduceos, o líderes religiosos, preguntaron a Jesús sobre un caso de una mujer que quedo viuda siete veces. Ellos preguntaron, “En la resurrección, ¿de cuál de los siete será esposa esta mujer, ya que todos estuvieron casados con ella?”

Antes de oír la respuesta de Jesús, pueden imaginar cómo Hollywood contestaría. “Por supuesto con el hombre a quien ella  amó más.” Tal vez respondería, “con su única media naranja.” Cómo responderían ustedes?

Pero como respondió Jesús. “Ustedes andan equivocados porque desconocen las Escrituras y el poder de Dios.” En la resurrección, las personas no se casarán ni serán dadas en casamiento, sino que serán como los ángeles que están en el cielo.”

¿Qué? ¿No hay matrimonio en el cielo? Pero yo pensaban que voy a quedarme la eternidad con mi amada. ¿No sería el fin perfecto? Entonces, si no hay matrimonios en el cielo, ¿para que casarse ahora?

La Biblia empieza y termina con una boda. En el principio, Adán se casa con Eva para quitar su soledad, para compañerismo. Cuando Dios preguntó, “¿Quién entrega a la novia para casarse con Adán?” Dios respondió, “Yo entrego a Eva para casarse con Adán.”

La Biblia termina con una boda en Apocalipsis entre la iglesia y Cristo. Apocalipsis 19:6-8 dice, “Después oí voces como el rumor de una inmensa multitud, como el estruendo de una catarata y como el retumbar de potentes truenos, que exclamaban: “Aleluya! Ya ha comenzado a reinar el Señor, nuestro Dios Todopoderoso. Alegrémonos y regocijémonos y démosle gloria! Ya ha llegado el día de las bodas del Cordero. Su novia se ha preparado, y se le ha concedido vestirse de lino fino, limpio y resplandeciente.”

En la televisión hay un programa que le gusta a mi esposa donde las novias escogen sus vestidos de boda con miembros de sus familias. Los vestidos son muy finos y resplandecientes, pero no hay comparación con lo que va a pasar con la iglesia y su novio, Jesucristo en la boda de la eternidad. En el cielo no hay matrimonios, porque todos vamos a estar casados con Cristo. En el cielo no vamos a tener esa necesidad o deseo, porque vamos estar junto a Cristo en unidad perfecta.

Entonces, en una manera, no hay solteros aquí, porque todos estamos comprometidos con nuestro Salvador. Cuando Cristo venga, no necesitamos el matrimonio para quitar nuestra soledad porque la presencia de Dios va a satisfacer todos nuestros anhelos. Vamos a vivir felices para siempre, y colorín colorado.

Ustedes recuerdan su tiempo en el primer grado de la escuela? Cuando salieron por un paseo los profesores  juntaron a los niños en grupos para que nadie se perdiera. O talvés ellos  emparejaron a los niños y les pidieron tomarse de las manos para no desviarse del grupo. Dios, en una manera ha hecho lo mismo con nosotros hasta que lleguemos a nuestro destino final.

Todos estamos en un paseo, hemos salido de la seguridad de nuestra aula, y no hemos llegado a nuestro destino final. Para ayudarnos a no perdernos en el camino, Dios cró dos instituciones.

Primero, para muchos, nos dio una esposa (o). Un compañero para el viaje. Proverbios 18:22 dice, “Quien halla esposa halla la felicidad: muestras de su favor le ha dado el Señor.” Esa persona fue creada para ayudarnos a estar preparados para cuando lleguemos al cielo.

Hay una palabra que usa la Biblia para esta transformación o preparación, se llama “santificación.” Como parejas nuestro trabajo es mirar a nuestros cónyuges e imaginar la imagen que Dios quiere crear y está creando en ellos. Es decir, debemos trabajar con Dios en el proceso de la transformación de nuestro cónyuge. Entonces la misión del matrimonio es ayudarnos el uno al otro para reflejar su nueva imagen, la imagen de Cristo, la nueva creación que Dios quiere hacer en nosotros. Nuestra misión es prepararnos el  uno al otro para la boda celestial. Su compromiso, su tarea dentro del matrimonio es la santidad, la perfección en su cónyuge.

Por eso Pablo dice en Efesios 5:26 que la meta del esposo sea hacer a su esposa “santa, presentarla a Dios radiante, sin mancha ni arruga ni ninguna otra imperfección, sino santa e intachable.” Por eso dice que una esposa cristiana puede “santificar” a su esposo no cristiano con su buen comportamiento.

El otro grupo que Dios hizo para nosotros se llama la iglesia. Aquí, no importa su estado civil, raza, o edad. Nos cuidamos el uno al otro. Preocupémonos los unos por los otros, estimulándoles al amor y a las buenas obras como dice Hebreos 10:24.

El matrimonio no es nuestro destino final, estar casado con Cristo lo es. Apocalipsis 19:9 dice, “Dichosos los que han sido convidados a la cena de las bodas del Cordero.” Ustedes han respondido a la invitación de la boda de Cristo? Nuestro propósito en la vida, y en nuestros matrimonios es aceptar la invitación a la boda del Cordero y prepararnos por este día.

Los solteros necesitan esta perspectiva para buscar a alguien con quien puede ser un compañero en el paseo de la vida hasta que llegamos a nuestro destino final. Los casados necesitan esta perspectiva para saber porque y para qué están casados. Tenemos un primer amor, y no es nuestro cónyuge.

Quiero terminar con dos preguntas. Primero, para las parejas aquí, ¿Están casados, o están viviendo en unión libre? ¿Están honrando el matrimonio como dice Hebreos 13:4, “Tengan todos en alta estima el matrimonio.” El matrimonio es muy serio para Dios. La boda, la ceremonia de casamiento es importante para Dios. Es tan importante que él ha usado para ilustrar su relación con nosotros.

Mi otra pregunta es para todos. En Mateo 22, Jesús contó una historia sobre un banquete de boda. Dijo, “El reino de los cielos es como un rey que preparó un banquete de boda para su hijo. Mandó a sus siervos que llamaran a los invitados pero éstos se negaron a asistir al banquete.” La historia de la salvación es la historia de la boda de Cristo. Dios ha enviado las invitaciones a todos, pero muy pocos han asistido. Mi pregunta es, ¿ha aceptado la invitación? ¿Están preparándose para la boda en el cielo?  Como Cristo dijo a los saduceos, ¿Conocemos las escrituras y el poder de Dios?

Recommended Posts

Leave a Comment