Como Amar a tu Esposa (1)

“Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella.” Con estas palabras podemos ver algo del tipo de amor que debemos tener por nuestras esposas.

 

  1. El amor es un acto de la voluntad y no se basa en sentimientos pasajeros.

 

No las amamos por cómo nos sentimos o por su desempeño, sino por su valor como un regalo de Dios para ti. Cristo amó a la iglesia, y no amó a la iglesia por todas sus buenas características. No por nuestra apariencia, por que somos tan hermosos y guapos, no porque somos perfectos. Cristo tomó la decisión de amarnos.  Romanos 5:8, “Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros.” El amor es un acto de la voluntad y no se basa en sentimientos pasajeros.

 

  1. Amarle significa tener acciones sacrificiales, no tan sólo tener buenas intenciones.

A nosotros nos gusta aplazar las cosas, dejar para despues. Como por ejemplo, arreglar el grifo, limpiar el patio, o pintar el dormitorio. Es una mala costumbre que tenemos. (Illus.) Es como la historia de una esposa que estaba viendo la casa de sus vecinos. Un día ella vio al esposo de la vecina regresando a la casa con flores, su esposa le abrazo y entraron a la casa. Al día siguiente este esposo regreso a la casa con un regalo, y se abrazaron y entraron a la casa, entones ella pensó, mi esposo, Juan nunca hace eso. Cuando el esposo de esta mujer regresó a la casa, le contó todo lo que pasó con la vecina, entonces ella le preguntó porque tú nunca haces eso? Entonces su esposo respondió, “Pero, si apenas la conozco.” Las acciones hablan más fuerte que palabras.

Cuando hablamos del amor de Jesús, se usan las palabras, “amor sacrificial”. Alguien definió el amor como, “el compromiso de mi voluntad para con los deseos y bienestar de otros, sin importar el costo.” Filipenses 2:5 dice, que “La actitud de ustedes debe ser como la de Cristo Jesús, quien, siendo por naturaleza Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse. Por el contrario, se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo y haciéndose semejante a los seres humanos. Y al manifestarse como hombre, se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.”

Dice que Jesús “se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte.” El amor sacrificial, es un amor que puede sacrificar cuál quiera cosa por su esposa, en cual quiere momento. No dudo que los hombres aquí estén dispuestos a entregar sus vidas por sus esposas, mi pregunta es si están dispuestos a sacrificar ciertas áreas de sus vidas. Dispuesto a cambiar de trabajo, a dejar el fútbol los domingos,  o dejar a sus padres.

Para muchos hombres, esto parecería como débilidad. Talvez en el reino de la Virgen de Fatima si lo es, pero en el reino de Dios, es un signo de fuerza y valor. Solo los valientes hacen sacrificios.

Y por qué entregar nuestras vidas por nuestras esposas? Los siguientes versículos explica el porqué:

  1. El amor del esposo es para santificar la vida de su esposa.

Mire lo que dice el versículo 26, “Para hacerla santa.” ¿Que significa santa? Santa es alguien llamado por Dios, separada, diferente. Hombres, la santidad de nuestras esposas depende de nosotros. Muchos hombres dicen, “oh, mi esposa es una santa”. Es ella una santa por su propios esfuerzas? o porque ustedes están santificándole. Su santidad depende de nosotros. Las esposas de los cristianos deben ser diferentes, separadas del mundo. Si los hombres queremos santificar a las esposas, o hacer la diferencia con lo que ofrece el mundo, nosotros primero debemos ser santos. Jesús dijo en Juan 17:19, “Y por ellos me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad.” El menciona dos versículos de cómo santificarlas, v.17 “Santifícalos en la verdad; tu palabra es la verdad.”  Por eso Pablo sigue explicándonos acerca de como santificar a nuestras esposas en el versículo 26. “Él la purificó, lavándola con agua mediante la palabra.” La palabra es la que nos santifica, nos hace santos. Conoce tu esposa  la verdad o la palabra de Dios? Estas enseñadole la verdad a través de tu vida? Recuerde que la santidad de ella  depende de usted.

Para qué necesitamos hacerlas santas? Efesios 1:4 dice que, “Dios nos escogió en él antes de la creación del mundo, para que seamos santos y sin mancha delante de él.”  Versículo 27 en nuestro pasaje nos dice. “Para presentársela a sí mismo como una iglesia radiante, sin mancha ni arruga ni ninguna otra imperfección, sino santa e intachable.” Dios ama la iglesia, y quiere presentarla perfecta. Así es como los esposos deben presentar a sus esposas, sin mancha ni arruga. Bueno, no se si es posible sin arrugas, pero Dios conoce nuestros corazones. Esposos, ¿estamos presentando a nuestras esposas al mundo perfectas, sin manchas? o estamos manchando nuestras esposas con nuestro comportamiento. Estamos causándoles sufrimiento por nuestras malas decisiones?

Es interesante que Jesús quiera presentar a la iglesia a sí mismo como una iglesia radiante. ¿Es tu esposa  radiante? La Biblia dice que depende de nosotros. Cuando entras a la casa, su sonrisa brilla y anima a otros? La pureza de tu esposa es lo que la hace brillar, y su pureza depende de ti.

Un niño chiquito olvidó los verículos durante una presentación de escuela dominical. Su madre estaba sentada en el frente para ayudarle. La madre empezó a formar con sus labios las palabras que el niño olvidó e hizo gestos con sus manos, pero la memoria del niño estaba vacía. Finalmente ella se inclinó adelante y susurró las palabras, “Yo soy la luz del mundo.” El niño brilló y dijo con gran emoción y una voz fuerte, “Mi mami es la luz del mundo.”

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