La gran necesidad de los hombres y las mujeres es deléitense en la seguridad que un buen matrimonio provee. La seguridad viene de saber que los dos son amados sin condiciones y que la otra persona es comprometida con él o ella. La seguridad existe cuando hay un compromiso hecho atreves de un pacto. La palabra “pacto” describe los relaciones matrimoniales por todas partes de la Biblia. El matrimonio no es un contracto. Un contracto es un acuerdo temporario entre dos o más partes que necesitan darles algo en cambio por recibir algo. El matrimonio no está basado en 50% por 50%. Está basado en dar 100% no importa lo que la otra da. Cualquier parte puede romper un contrato, pero un pacto nos ligado. Ustedes deben estar de acuerdo que nunca van a permitir la palabra “divorcio” en sus palabras.

Un pacto es acuerdo entre dos participantes que entran en una promesa sin condiciones para toda la vida, que no puede ser roto, a pesar de que uno no cumpla su parte del acuerdo, sigue ligado. Nuestro ejemplo de un pacto matrimonial es el pacto de amor que Dios hizo con su pueblo: “. . . me comprometí, e hice alianza contigo, y fuiste mía.” (Ezequiel 16:8) No está basado en razones superficiales, pero en el amor. Deitrich Bonhoeffer un escritor alemán dijo, “No es su amor lo que sostiene el matrimonio, pero desde ahora, el matrimonio sostenga su amor.” El amor en su matrimonio es sostiene por el pacto. El amor no es un contrato pero es escoger el amar a alguien para toda su vida. Otra vez, Dios dijo: “El Señor se encariñó contigo y te eligió, aunque no eras el pueblo más numeroso sino el más insignificante de todos. Lo hizo porque te ama y quería cumplir su juramento a tus antepasados” (Deuteronomio 7:7).

El amor es dar. Es decidir. Es costosa. El amor es un acción. Es lo que hace y no lo que se siente. Amar a alguien significa que ha decidido dar, no solo recibir. Tim Kimmel dice que el amor es el compromiso de mi voluntad por los deseos y bienestar del otro, no importa el costo. Amor es sacrificar. La Biblia dice que “Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito.” No hay tanto amor que el dar a su vida por alguien más. Una pareja no solo debe ser listos para sacrificar su vida por su cónyuge, pero sacrificar cualquier cosa por su cónyuge.